sábado, 30 de septiembre de 2017

PLANA MAYOR: PAN: antiaborto, jueces moralinos


Por: Gaudencio García Rivera

Bajo la sombra del titular del Poder Ejecutivo del estado, la derecha moralina de la cúpula del PAN en alianza con el PRD dio luz verde a los sumisos, cortesanos y concupiscentes diputados de sus bancadas para ratificar la ley antiaborto como en la época medieval.

¿Por qué medieval? Porque en pleno siglo XXI el derecho de abortar o no, por las causas, razones y circunstancias que les asiste a las mujeres, sigue siendo constreñido por los poderes Legislativo y Ejecutivo en Veracruz.
¡Qué aberración! Las mujeres no tienen derecho a manejar a su libre albedrío la biología reproductiva de su cuerpo, bajo ciertas reglas internacionales a la que México está suscrito, porque es un delito, también, para quien las asista en la interrupción fetal antes de las 12 semanas.
¿Acaso los hombres tenemos que pedir permiso para cortar el conducto seminal o alterar el cuerpo como se nos dé nuestro entero gusto o gana? ¿Dónde queda la ley de equidad y género? En el mejor de los casos ha ido a parar al cesto de la basura, en la retórica populista, en un ideario retrógrado y en una actitud mesiánica.

Las bancadas aliancistas PAN-PRD que usufrutuan el poder de la Junta de Coordinación Política de la LXIV Legislatura local, violentado la norma de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, han cometido una serie de pifias y trastupijes para secuestrar a chaleco y antidemocrático el liderazgo de la Junta que le tocaba dirigir en este segundo período anual a Morena, cuyo líder es Amado Jesús Cruz.
Los moralinos panistas liderados por el crápula Sergio Hernández Hernández —por aquí se persignan, hacen penitencia, compran indulgencias y, por el otro lado, convocan a “bacanales, orgías y consumo de drogas”, a cargo del presupuesto legislativo—, son peores que sus adversarios del PRI. Son la antítesis de la moralidad.

¿Qué habrá hecho la sociedad civil y los ciudadano de a pie en Veracruz para pagar la calamidad de una clase política panista venal y aviesa que ha venido con el síndrome de Cortés para legislar a modo? Continúan con la idea de comprar a los pensantes con espejitos.
La ley proaborto que propuso con anticipación Morena y que este jueves 28 se dictaminó en pleno en contra por las bancadas aliancistas PAN-PRD, era la crónica de un rechazo anunciado. Grupos religiosos, brazos de la Iglesia católica, estuvieron haciendo presión en el seno legislativo y en Palacio de Gobierno, para que la iniciativa del partido Morenista fracasara.
La jerarquía eclesiástica veracruzana ha demostrado que el poder de su músculo no ha disminuido ante una clase política panista mojigata y jacobina al amparo de la partidocracia. Su abierta intromisión en los asuntos políticos-legislativos, que le está vetado en la Carta Magna por el Estado laico, en teoría, le ha dado algunos triunfos como si fuese un Estado confesional.
Con la protesta pública y ausencia de la sesión plenaria del jueves 28 de las bancadas opositoras de Morena, PRI y el Grupo Junto por Veracruz, los aliancistas PAN-PRD con 24 votos a favor desecharon olímpicamente la iniciativa proaborto de Morena, ante el regocijo de la cúpula eclesiástica.
La Junta de Coordinación Política de la Legislatura local está jugando su suerte y tentando a los demonios, porque Morena ya promovió un amparo por la violación y secuestro de la junta, que por ley, le tocaba  dirigir en este segundo y último periodo legislativo del bienio.  
Hay una serie de violaciones a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, cometidos por los  panistas, que se han concatenado por las chicanadas del líder cameral Sergio Hernández –el fiel discípulo de Calígula y del Márquez de Sade— que podrían revertir e invalidar los decretos y puntos de acuerdo aprobados en septiembre negro.
Los aliancistas del cambio han fraguado su propio Waterloo. En su canallesca osadía por cubrir los frentes del titular del Poder Ejecutivo, han socavado leyes, normas, principios y formas que en el futuro inmediato podrán ser llamados a cuentas por el Sistema Nacional Anticorrupción.
Tanto el hoy gobernador MAYL y los legisladores se quejaban de la abyecta sumisión y entreguismo de los diputados de la LXIII Legislatura local que lideró el extinto Juan Nicolás Callejas Arroyo con el gobernador Javier Duarte —por cierto, qué cinismo y osadía del góber por asistir al velatorio del exlíder cameral, a quien vituperió en vida—, pero los diputados aliancistas son una cochinada, ejemplo de la inmoralidad.

¿Dónde está el contrapeso legislativo sobre los poderes Ejecutivo y Judicial? El Poder Legislativo que usufructúa el PAN, en comparación con sus antecesores del PRI, ha demostrado ser un ente de la sumisión, cooptación, corrupción y opacidad. Lo demuestran por fomentar el transfuguismo, en lugar de condenarlo. No disimulan su voracidad para llenar sus bolsillos con los dineros públicos.
En una clara ambivalencia, un sector de diputados panistas se ha convertido en editores de páginas digitales para hacerles competencia a los auténticos periodistas profesionales, con el apoyo del coordinador de la Junta de Coordinación.

¡Qué paradoja! Son la dualidad de diputados mercachifles con fuero. ¡Basura del PAN-PRD! Comentarios a gau41@hotmail.com

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