lunes, 27 de noviembre de 2017

LA NOCHE DE LOS NAHUALES


Benjamín M. Ramírez


+ MIS OCHO PESOS Y YO


Aquí estoy. Ensimismado, patidifuso y perplejo. Desconcertado y alborozado. Alegre, en suma. Acaso, sorprendido. El anuncio del aumento salarial de ocho pesos con treinta y seis centavos representa en sí, un pandemónium.


Los panegiristas del presidente de la República manifiestan que ningún otro titular del ejecutivo federal había incrementado “tanto” al salario mínimo desde el presidente anterior, cuyo aumento anual no rebasaba los dos pesos por año.

No está por demás. ¿Para qué nos sirven los ocho pesos con treinta y seis centavos? Ya las redes sociales han sido inclementes para volver cómico y burlarse de este “gran aumento” en la percepción del tabulador salarial y que se “verá” reflejado en los bolsillos y despensas de las familias mexicanas.

Las huestes presidenciales no han podido detener la andada de “bullying” contra las instituciones del gobierno. Incapaces de detener la inventiva popular de forma contundente, frente a lo que, desde el punto de vista popular, se ve como una andanada de estrategias completamente erróneas y vanas por ubicar al presidente EPN dentro de la aceptación de la ciudadanía que ya ve en este sexenio la lucha agónica de un PRI demasiado avizorado para las elecciones del 2018.

Con bombos y platillos el aumento salarial fue cacareado desde los púlpitos gubernamentales. Aumento que no sirve para gran cosa, puesto que el nivel de inflación está por encima de la capacidad del poder adquisitivo del trabajador mexicano.

Los ocho pesos apenas sirven para comprar medio litro de gasolina, medio kilo de tortillas, 50 gramos de carne de res, 100 gramos de carne de cerdo, 250 gramos de pollo, un viaje en transporte público o medio pasaje, puesto que en algunos lugares el costo rebasa los 16 pesos por viaje.

Frente al aumento “estratosférico” al salario mínimo debe considerarse el “raquítico” aumento en las percepciones de quienes viven de la “ubre” oficial.

Los salarios mensuales, bonos, aguinaldos, —los más vergonzosos son los de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes perciben los salarios más altos en la esfera de los poderes públicos— rebasan en porcentajes e incrementos frente a mis ocho pesos y centavos aprobados ya con el 3.9% de incremento del 2018.
Nuestro país está por debajo de la percepción salarial al mes, en dólares, que se tiene en Guatemala u otros países. México sólo supera a Cuba y Venezuela en la percepción salarial mensual. En Cuba se gana 23 dólares, lo que representa 26.5 en moneda local, la canasta básica cuesta 25 y el salario cubre este costo en un 106%.

En México se gana menos de 5 dólares diarios, al tipo de cambio del día (2,401.2 pesos, según el portal de salariominino.com.mx), el costo de la canasta básica se ubica en 2,860 pesos, el salario mínimo apenas cubre un 77.62%. Ni con el aumento salarial alcanza siquiera para cubrir la compra de los productos básicos.

En Guatemala se gana 380 dólares. El salario mínimo mensual logra cubrir el 80.67% del costo de la canasta básica.

En Costa Rica, se percibe un salario mensual de 512 dólares y alcanza para cubrir en un 576.45% del costo de los productos básicos y Panamá, la percepción del salario cubre esta necesidad en un 231.05%, en tanto que Brasil lo hace en un 220%, y Chile en 181.87%.

Debo considerar que le doy la razón a quienes perciben sus “humildes” salarios devengados a base de nuestros impuestos. Ellos, los políticos, tienen que gastar onerosas cantidades en representación: ropa, comida, imagen, asesores, agenda, gestores, recepciones públicas y privadas, calzado, seguro de gastos médicos mayores, seguridad, traslados y todo aquello relacionado con la actividad pública. Los 200 mil mensuales de salario autorizados para Alfredo Del Mazo, claro que no le alcanzará.

Ahí tenemos a Andrés Granier que compraba el kilo de cebollas en 100 pesos o más;  un gasto promedio de 30 mil pesos diarios por concepto de comidas, a razón de más de un millón de pesos mensuales; más de cinco mil pesos por un par de zapatos o los trajes de Vicente Fox por más de 140 mil pesos.

A estas alturas ya tendremos candidatos para la final apoteósica y delirante carrera (El Cruz Azul se quedó atrás como siempre...)

¿Habemus Meade? ¿Humo blanco en el CEN del PRI? ¿El frente se fue de frente? ¿AMLO realmente va al frente? ¿Osorio Chong no supo jugar brigde?

¿Vuelven las premoniciones de Miguel Ángel Asturias, escritor guatemalteco de “El señor Presidente”? ¿Bello y perverso como Satán?

Un recuerdo para las hermanas Mirabal: Minerva, Patria y María Teresa, asesinadas durante la dictadura de “El benefactor de la patria”, “Padre de la Patria Nueva”, Rafael Leónidas Trujillo, “El Chivo”. 25 de noviembre, día en contra de la violencia de género.


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